Hoy por la tarde me apersone en la oficina de Jonathan, quién funge como editor de Interfase y le dije: “ya me voy”.
- ¿Qué? ¿a tu casa? Si apenas son las 5.
- Ya me voy del periódico.
Platicamos unos minutos y nos despedimos con un buen apretón de manos y deseos de buena suerte.
En el más cordial de los términos, dejo Interfase: la sección de tecnología del periódico Reforma que me abrió sus puertas en julio de 2007, luego de que en junio de 2007 dejara la producción de Radio Monitor, donde también colaboré aproximadamente 2 años y medio desde marzo de 2005 en el noticiero de Gutierrez Vivó.
Luego de 340 (o más) notas, articulos, entrevistas, ensayos, crónicas y demás productos periodisticos realizados a lo largo de 2 años y 4 meses, parto. Conocí a gente muy importante que guía los destinos de la tecnología en México y entrevistar a personajes verdaderamente interesantes de talla internacional.
El periodismo me dió muchas satisfacciones como el conocer la tierra de Lenin y de Pedro el Grande… un lugar al que había querido ir desde la adolescencia. Allá pude conocer a Eugene Kaspersky, quién me parece muy curioso personaje y a quién le he aprendido lecciones de vida. También Brasil, un país que cada día me parece más fascinante y admiro por su belleza y su colorido. Berlín de la mano de HP, otra de las empresas que admiro y respeto mucho. Hong Kong, donde pude fascinarme y comprender algo de Asia, de su terrible y furioso potencial, su empuje, su vitalidad. Escalar la Montaña de Lantau, donde tuve una de las experiencias espirituales más importantes de mi vida y un momento de sabiduría que me acompaña siempre como un poder. Y otros lugares, como el sitio de nacimiento de Silicon Valley, por destacar algunos de los viajes que recuerdo con más cariño.
He profundizado mi conocimiento de la tecnología y sigo fascinandome de lo rápido que avanza, de lo maravillosa que es como medio de progreso de la humanidad, de lo salvaje que puede ser el mundo cuando hay paises que agresivamente están haciendose más fuertes y la indignación e impotencia de contemplar un México pasivo y aletargado en términos de innovación. Tecnológicamente siento que vamos dando pasitos, caminando a fuerzas, adaptando, comprando, dejandonos arrastrar por la corriente… vamos caminando.
A raíz de mi trabajo en la fuente de TI, he conocido a muchos amigos interesantes por parte de las agencias de RP, de otros medios de comunicación, de las empresas mismas, de la sociedad civil y de la vida. A la gran mayoría los estimo profundamente y estoy muy seguro de que esta amistad va a seguir creciendo como hasta ahora. Incluso más ahora. Vienen muchos más Fests que son bienvenidos y en los cuales estaremos conviviendo alegremente. Mis amigos RPs que son fuente de conocimiento, también les agradezco mucho lo que indirectamente me han enseñado con sus buenas prácticas y nuestra diaria interacción.
De mi estancia en Interfase recibí muchas cosas positivas, enseñanzas y buenos momentos en lo laboral… pero el mejor regalo sin duda, fue convivir diariamente con Sac y Oli. Conocerlas y desarrollar una amistad que desde el principio se profundizó más allá del trabajo. Ellas saben cuánto voy a extrañarlas, porque sé que me extrañarán igual. Las dos parecidas en algunas cosas, pero tan únicas y cada una con su particular magia, hicieron de cada uno de los días de estancia en los cuarteles de Interfase una experiencia constructiva, positiva, agradable, musical…
Sac y Oli… incontables risas y muestras de cariño, osos en el teléfono, en el mail, en los pasillos, en las calles y en las fiestas, unos pocos regaños que me ayudaron a mejorar, ilustrativos episodios que me sensibilizaron más sobre la naturaleza femenina… cuántas cosas compartidas que hacen de este cariño y esta amistad algo maravilloso y digno de ser preservado por muchos años más de aquí en adelante. Ese calor de hogar que se siente al llegar a la oficina, donde cada semana me esperaban chismes, a veces ruidosa con canciones poperas o raras en japonés y que olía a cremita o a comida… Si, si voy a extrañarlo mucho, y es porque en su momento supe disfrutarlo al máximo. Y planeo seguirlas viendo… tanto como sea posible.
Mi primer editor: JC, un excelente ser humano que siempre supo enseñarnos lo mejor de lo laboral y lo personal con las palabras más amables, poseedor de un extraordinario talento para hacer sentir bien a los demás… que nos hacía reir cuando nos regañaba, siempre le estaré agradecido por su excelente ojo y su noble corazón.
El segundo editor Toño, honesto crudamente y trabajador hacendoso, también me dejó lecciones de vida muy valiosas y sabe que también lo aprecio mucho.Agradezco que siempre me haya hablado con la mayor honestidad posible dada la coyuntura: siempre tratamos de sacar lo mejor a flote en tiempos de cambio.
Jonathan, interesante y polémico personaje… muchos lo conocen como el Galletero, sabe que le deseo lo mejor en esta etapa. La sección ha dado giros muy importantes y ha progresado de manera muy considerable y sorprendente con cada número, se nota ya una evolución en solo unos cuantos meses y creo que seguirá mejorando muchísimo, en verdad espero que Reforma le haga caso con sus ideas revolucionarias, son buenas… poseedor de cierto ingenio, espero que encuentre una manera de hacerse escuchar por aquellos que toman las decisiones sobre la política de internet del Grupo. A Rogelio también le agradezco todas sus atenciones y los aprendizajes que se derivaron de las charlas que sostuvimos.
Recalco una vez más lo que he afirmado desde que llegué y muchas veces abiertamente en twitter, en los pasillos, en entrevistas y en pláticas informales. Considero poco inteligente que Reforma siga cobrando por el acceso a sus contenidos, es como conformarse con ganar unos pesos por no aprovechar el potencial de su personal, cuántos profesionales llenos de gran influencia y expertise hay en la redacción… si tan solo se les aprovechara y desarrollara al máximo… la calidad de los contenidos es muy muy buena, sin embargo mucho de ese esfuerzo y esas energías creativas se marchitan en la cárcel de la incomunicación.
Aunque nostálgico, me siento contento. Ahora un proyecto me solicita y acudo a su llamado alegremente y muy emocionado ante los fuertes retos que se nos presentan.
Me integro de lleno a un proyecto maravilloso y prometedor: Audacia Comunicación, de la mano de Clau y Bori de quienes me sorprende su creatividad y energía positiva con la que me identifico plenamente, y a quienes les agradezco la invitación: ahora si, aquí estoy amigos. Estamos ya subidos juntos en este barco que nos llevará a lugares fabulosos, maxima velocidad a las turbinas… ¡rumbo a las estrellas nos dirigimos!
Queridos amigos todos, no me gusta limitarme… esta vida es para evolucionar: a partir de hoy ahora me pueden considerar RP, aunque saben que yo tengo un alma de periodista, de comunicador, de literato, de documentalista, de productor de radio… de estudioso y aprendiz… amigo del conocimiento y de la búsqueda… y eso siempre lo traigo de equipaje. Esta nueva etapa me permitirá desarrollar nuevas habilidades. RP, ¿yo? algunos decían que debí dar el salto hace tiempo, otros que no es lo mío: a los primeros, decirles que llegó el momento, a los segundos comentarles que claro que puedo hacerlo como los mejores, y confesarles que incluso ya lo he venido practicando con resultados agradables.
Aunque ya no trabajo en un periódico, sigo siendo comunicador: para suplir esta afición tan imperiosa, esta necesidad de entrevistar y escribir… estos deseos de compartir… para ello, tendré que procurarme alguna plataforma propia o ajena, eso si: libre y progresiva, aunque tenga que construirla desde los cimientos.
Proximamente, noticias. Saben donde localizarme. Aqui ando. Soy el mismo. Cervantes. Jorgito.
Jorge Cervantes.



